Todos nuestros locales ofrecen el servicio de sauna, siempre que hablamos o escuchamos sobre el sauna, se nos viene a la mente un cuarto en donde creemos que solo sirve para sudar sin mayor trasfondo, pero no tomamos en cuenta los innumerables beneficios que podemos encontrar en un uso constante de este servicio.
Al estar dentro del sauna, empezamos a sentir la transpiración y seguido de esta reacción se da la apertura de los poros de la piel. La presión sanguínea que en un principio se había disminuido, tiende a mantenerse por cuestiones del calor. En forma paralela el ritmo cardiaco aumenta hasta multiplicarse por dos y hasta por tres, lo cual conlleva a un aumento de la circulación en la superficie de la piel.
Recomendaciones para el uso del Sauna: